Apoyar la lucha contra la obesidad, una obligación de todas las empresas

Apoyar la lucha contra la obesidad, una obligación de todas las empresas

1 marzo, 2018

La obesidad se ha convertido, de un tiempo a esta parte, en un mal endémico no sólo para la sociedad española, sino también para la sociedad europea y occidental en general. Se trata de un problemón con mayúsculas puesto que afecta a todos los sexos y rangos de edades habidos y por haber. Y eso engloba a los niños. Lo cierto es que son ellos los que más riesgo pueden correr como consecuencia de esta situación porque, si cuando son jóvenes ya tienen sobrepeso, cuando crezcan el problema, que ya de por sí es grande, será todavía mayor.

La mayoría de las personas suelen echarle la culpa de esto, y no sin razón, a la vida sedentaria que muchos chavales llevan a día de hoy. No hacer ejercicio implica graves perjuicios para la salud y, por desgracia, el desarrollo de las nuevas tecnologías ha propiciado que muchos críos hayan perdido la costumbre de salir a jugar un partido con sus amigos o a correr.

Pero lo cierto es que no podemos echarle toda la culpa al sedentarismo. Si gran parte de nuestra población y de nuestros jóvenes padece sobrepeso es porque no cuida su alimentación. Hoy en día existe una gran cantidad y variedad de comida rápida, de bebidas con gas y de productos de bollería que contribuyen de un modo sustancial a que las básculas de buena parte de los españoles alcancen cotas que comienzan a ser muy preocupantes. Y esto supone un gran reto para los empresarios y los emprendedores que se dedican a la fabricación, comercialización o distribución de estos productos.

Esta clase de empresarios no puede hacer oídos sordos a todos los datos que muestran el crecimiento de la obesidad entre todos los grupos sociales y de edad. Hacerlo sería sinónimo de otorgar una imagen deplorable al negocio que tratan de sacar adelante. ¿Qué proponemos? Que el dirigente desarrolle campañas de marketing dedicadas a prevenir de los riesgos del consumo masivo de determinados productos y que recomiende, a través de ellas, maneras de perder peso para ganar salud. En este último apartado, recomendar la Clínica IMOS es el método más eficaz para que muchas personas puedan deshacerse de sus kilos… y también de sus complejos.

Recomendar una clínica como IMOS es la manera adecuada que tendrá un empresario dedicado a la venta de comida o bebida para construirse una gran popularidad y una imagen extraordinaria tanto de sí mismo como de su negocio. La entidad es una referencia en todo lo que tiene que ver con los tratamientos endoscópicos, quirúrgicos y multidisciplinares de la obesidad. Para ello, métodos como los del balón gástrico, bypass gástrico, balón intragástrico o gastrectomía tubular son los que mejor funcionan. A todos ellos se puede tener acceso gracias a la Clínica IMOS.

Los empresarios colombianos, referentes y precedentes

El 21 de mayo de 2016, el diario colombiano El Nuevo Siglo publicó un artículo en su página web informando de que muchos de los empresarios de la bebida del país habían iniciado una campaña para luchar de manera frontal contra la obesidad. El alto consumo de bebidas azucaradas entre los niños en el país hizo que fueran las propias empresas las que comenzaran a preocuparse por una cuestión que es capital para el presente y también para el futuro de la sociedad.

Ese ejercicio de “autorregulación” (tal y como lo denominó el propio diario) es el mejor ejemplo para lo que comentábamos con anterioridad: la posibilidad de que también en España sean los propios empresarios de industrias como la bebida o la comida los que alerten de los riesgos del sobrepeso. Todas las entidades pueden contribuir. En Colombia, fueron incluso multinacionales como Coca-Cola o Red Bull las que pusieron su granito de arena para contribuir a un bien social tan necesario y saludable como es cuidar la dieta. Conseguir que en Europa el grado de implicación sea el mismo o incluso mayor es imprescindible para revertir esa serie de datos que indican que buena parte de su población corre el riesgo de padecer problemas circulatorios y cardíacos como consecuencia de lo que come o bebe.

Evidentemente, un proyecto como este requiere de mucho tiempo y de la ayuda de mucha gente. Las empresas, como hemos visto, juegan un papel determinante en este aspecto. Apoyar la causa es el motivo que conduce hacia una mejora extraordinaria de la imagen institucional. ¿No es eso lo que persigue sin descanso un negocio?