Un buen negocio: academias

Un buen negocio: academias

15 octubre, 2015

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Cuando nos lanzamos a emprender tras pensar mucho las cosas nos damos cuenta de que cualquier tontería puede desestabilizarnos y hacernos dejar de tener fe en el proyecto y, aunque luego la recuperemos, cuesta mucho volver a encauzar el camino. Una tontería como no saber dónde comprar mobiliario escolar casi echa para atrás a una nueva emprendedora que quería montar una academia en Zaragoza así que desde aquí le recomiendo Silleria Aragonesa, en su web encontrará armarios y estanterías, mobiliario escolar infantil, mesas para aulas, de bibliotecas y comedor, de informática y mucho más a precios muy razonables.

No puede ser que una minucia como esa destruya un sueño de trabajo, un sueño de futuro, pero la realidad es que cuando estás agobiado y no sabes adónde puedes recurrir cualquier cosa te parece un mundo diferente e inalcanzable. Por eso nosotros seguimos aquí, ayudándoos a conseguir vuestros sueños y dándoos los mejores consejos que un grupo e emprendedores como nosotros puede daros.

Las academias pueden ser un negocio muy rentable si sabes manejarlas. Todos los niños han de ir, por obligación, a la escuela, y por suerte seguimos teniendo niños en este país, aunque no nos vendría mal rejuvenecer la población un poco más la verdad. El caso es que el porcentaje de niños y niñas que necesitan un empujoncito en sus estudios es muy elevado en todas las comunidades autónomas. Hay a quienes no se le dan bien las matemáticas o la física porque son más de letras, hay quienes odias los idiomas y no les entran ni con un mazo en la cabeza y hay quienes se les ha atragantado la sintaxis y no consiguen aprobar la lengua castellana ni a tiros. Pero también hay niños y niñas que necesitan un apoyo especial en lectoescritura por ejemplo y, desgraciadamente, el gobierno no se hace cargo de ellos.

Es ahí donde nosotros, los emprendedores, podemos ver un hilo de donde tirar para sacar beneficio y montar buenas academias que den servicio a todos los niños, y a sus familias, que necesitan este tipo de refuerzo estudiantil. Habrá quien piense que nos estamos aprovechando de la mala gestión del ministerio de educación pero la realidad es que estamos dando un servicio que ellos no dan a unas familias que lo necesitan así que ¿dónde está el daño?

Ahora bien, hay una cosa que debo decir al respecto y que puede que no siente muy bien a alguno de nuestros empresarios. ¿No se supone que ahora con la jornada continua los niños tienen más tiempo libre por las tardes? ¿Entonces por qué en lugar de tanta actividad extraescolar no montan algún tipo de clases de refuerzo algunos días a la semana en los colegios públicos para los alumnos que necesiten esta ayuda?

Los pedagogos aplauden la posible jornada continua, o al menos eso dicen los periódicos, pero el caso es que algo que podría favorecer a los niños puede que no sirva de mucho ¿no?

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