¿Cómo afrontar ideas contrapuestas entre un jefe y un empleado?

Liderar una empresa o un departamento de la misma es algo que no resulta tan fácil como mucha gente cree. Hay muchas personas que consideran que esto se basa en tomar decisiones y ya está, pero la verdad es que no tiene nada que ver con eso porque la toma de decisiones es solamente un proceso de los muchos que se relacionan con una actividad como de la que estamos hablando. Desde luego, hay muchas cosas que hay que valorar más de todo lo que guarda relación con ser la cabeza de un negocio o de una parte del mismo. No todo es lo que se ve de puertas para afuera, sino que la realidad se parece más a un iceberg: hay muchas cosas por debajo, invisibles a ojos de la mayoría pero que están ahí.

Lo peor de tener una posición como de la que estamos hablando es que la gente que se encuentre por debajo de nosotros no confíe en lo que hacemos, que tenga una mala percepción de nuestro trabajo o de nuestra manera de ser. Esto va a tener una influencia muy negativa en lo que tiene que ver con la motivación y la eficiencia de los empleados y no cabe la menor duda de que esto se puede corregir, pero que requiere de un trabajo previo por parte de la persona que se encuentra al frente. Desde luego, lo que está claro es que no es del todo fácil ser un líder.

De acuerdo con lo que apunta una noticia publicada en la página web del diario Siglo xxi, más de la mitad de los trabajadores españoles tiene una percepción negativa de su jefe. Y esto no puede ser casualidad, responde a que algo se hace mal por parte de las personas que se encuentran al mando de las empresas o los departamentos que las componen. Ni que decir tiene que hay cosas que se pueden hacer al respecto para mejorar esto, pero no siempre existe una voluntad de mejora por parte de las personas que se encuentran en esa posición. Y es una pena porque es lo primero que debería existir en este caso.

La página web de rrhh digital dispone de otra noticia que gira en torno a lo mismo. Se pregunta si hay malos jefes en España y revela que hay una preocupante percepción del liderazgo interno, cosa que confirma lo que veníamos diciendo más arriba y que pone de manifiesto que tenemos cosas que hacer y en las que mejorar para que se trabaje de manera más coordinada, se fomente la comunicación y se puedan crear vínculos más fiables entre unas capas de la empresa y otras. Cuando esto es así, todo fluye de una manera mucho más poderosa y el trabajo se realiza de un modo más eficaz y eficiente.

Lo primero que tiene que haber para que las cosas cambien es voluntad por parte de los propios empleadores. Pero, incluso antes que eso, lo que debe existir también es un diagnóstico de la situación. Tenemos que ser conscientes de que hay algo que se está haciendo mal o de que hay potenciales peligros en el trabajo por culpa de esa relación entre unas capas y otras. Conseguir ese diagnóstico requiere muchas veces o de algo de valentía por parte de las capas inferiores (cosa que no debería ser la habitual) o de un pensamiento crítico por parte de las altas esferas, cosa que, por desgracia, no siempre va a ocurrir.

Después, una vez que se tiene el diagnóstico y la voluntad de afrontar esos cambios, es el momento de que pongamos toda la carne en el asador en lo que tiene que ver con los procesos de cambio. ¿Qué queremos cambiar y cómo vamos a afrontar ese tipo de cambios? ¿A quién vamos a recurrir para que nos asesore y nos ayude en todo lo que tenga que ver con esto? Estas son preguntas muy importantes y no cabe la menor duda de que necesitamos hacer lo máximo posible para que podamos obtener la ayuda necesaria y la más cualificada. Si no es así, este proyecto caminará con pies de barro y, como es lógico, terminará fracasando.

Una de las cosas que hay que tener claras cuando nos encontramos en una situación como de la que estamos hablando es saber que va a haber momentos en los que haya ideas contrapuestas entre un jefe y un empleado. En este tipo de situaciones, hay que tener una tranquilidad especial para hablar de los pros y los contras de cada idea y tomar las mejores decisiones posibles y que sean acordadas a ser posible entre una parte y la otra. ¿Cómo se puede construir una confianza como de la que estamos hablando? Los amigos de Toni Sánchez Mentor nos han hablado de esto y nos han aportado algunos consejos de los que os queremos hablar a continuación.

  • Lo primero es que el diálogo tiene que ser constructivo. Tenemos que pensar que este tipo de conversaciones son como las que tenemos día a día en nuestra vida. Si son conversaciones amenas y siempre focalizándonos en atender al otro, en comprender por qué se dice lo que se dice y respetar todas las opiniones.
  • El diálogo socrático es algo que muchas veces no sabemos lo que es pero que funciona muy bien en estos casos. Consiste en comprender las raíces de las creencias y las percepciones de los demás. Y eso siempre nos va a ayudar a entender las propuestas que se llevan a cabo en conversaciones de trabajo y a respetarlas. Eso ayuda a construir una relación de confianza incluso entre personas que no ocupan el mismo escalafón en el seno de la empresa.
  • La escucha tiene que ser activa. Para que una comunicación tenga carácter constructivo y se pueda llegar a acuerdos, lo mejor que podemos hacer siempre es escuchar de manera atenta a quien tenemos delante. Eso es lo que va a hacer que, por una parte, podamos dar una mejor percepción de lo que está pasando y, además de eso, ganarnos el respeto del resto del equipo.
  • Un interesante consejo es pensar en el pnl, la programación neurolingüística del otro, para adaptar la comunicación que estamos llevando a cabo con él o ella a sus patrones de pensamiento. Cuando lo hacemos, es mucho más fácil que tengamos la posibilidad de tener éxito en nuestra misión, sea cual sea la que esta sea.
  • Por último, deberíamos saber antes de tener cualquier conversación cuál es el objetivo. ¿Buscamos influir en la percepción de los demás? ¿El objetivo es más bien manipular? ¿O, por el contrario, persuadir? La verdad es que de la respuesta a este tipo de preguntas va a depender todo lo que podamos plantear y hacer en esa conversación.

Los resultados se notan… y mucho 

Cuando se apuesta por tener conversaciones como de las que hemos hablado, los resultados siempre van a ser mucho más cercanos a todo aquello que nos hemos planteado en un inicio, unos resultados mucho mejores y que van a acercarnos a los objetivos que tenemos. Esto es un aprendizaje que realmente nos puede servir para toda nuestra vida porque en todas las situaciones que nos vayamos a encontrar en nuestra existencia vamos a necesitar saber conversar. Pero es que, en el seno de la empresa, también vamos a requerir de estas dotes para que nada ni nadie pueda alejarnos de ver cumplido ese propósito de conseguir una confianza real entre los empleados y los responsables de un negocio. Y todo lo que se consigue partiendo de esa confianza como una base es idóneo para que los resultados concretos que esperamos conseguir en nuestro negocio se conviertan en una realidad.

La mayoría de los emprendedores o jefes de departamento que han decidido apostar por esto han notado cambios muy positivos en el seno de su negocio. Es verdad que hay que dar un poco de tiempo para que todo lo que se está construyendo en relación a este tema dé sus efectos, pero no cabe la menor duda de que termina dándolos y que el trabajo se convierte en una cosa más productiva y también mucho más amable si apostamos por asuntos como de los que estamos hablando. La verdad es que las técnicas de las que hemos hablado han funcionado en empresas de muy diversas características y que todo lo que tenga que ver con ellas ofrece alternativas y visos de mejora en la realidad.

La comunicación es la mejor arma con la que podemos contar para tratar de mejorar las cosas en lo que tiene que ver con la empresa y las personas que la componen. Con una comunicación como la que hemos descrito, tenemos muchas opciones de conseguir avances en todos los frentes en los que nos lo planteemos y empezar a sentar las bases de un futuro más próspero para nuestro negocio. Eso vale una auténtica barbaridad, que nadie lo dude. Y hay que valorarlo como se merece.

Más comentados

¿Qué es el galvanizado?

El galvanizado lo primero que debemos saber es que así es como se le llama al proceso de galvanización donde se recubre la pieza de metal mediante zinc de tal

La historia de la lavadora

Existen muchos aparatos que forman parte de nuestra vida diaria, pero muchas veces no se sabe nada sobre la historia que hay detrás de ellos. Uno de estos puede ser

Comparte
Facebook
X
LinkedIn
Reddit
Scroll al inicio

Noticias diarias de actualidad directamente en su bandeja de entrada.