Cómo montar tu propia empresa de traducción

Cómo montar tu propia empresa de traducción

7 septiembre, 2020

El sueño de muchos, sin duda, es poder convertirse en su propio jefe montando su propia empresa en el área en el que se han especializado y ser los que lideren su propio destino profesional. Por ejemplo, si eres licenciado en filología, traductor, intérprete o al menos bilingüe, podrías tener entre tus planes a futuro independizarte y montar tu propia empresa de traducción o interpretación. Para esto, ya tienes casi todo lo que necesitas al manejar los idiomas y tener experiencia en el trabajo, lo demás se trata de una gestión comercial eficaz, y de conseguir una cartera de traductores capacitados y competitivos.

Este tipo de compañías suelen obtener sus ingresos al proporcionar servicios de traducción, interpretación, transcripción y corrección de textos a empresas y particulares. Dichos servicios suelen incluir desde la traducción y corrección directa de textos en diferentes idiomas, hasta la transcripción de cintas y la traducción oral (interpretación), de conferencias, discursos, etc.

Así que si quieres dar este paso en tu carrera profesional, todo comienza con informarte sobre como es el proceso a seguir; por lo que La Vila Traducciones, agencia especializada en servicios de traducción e interpretación, nos cuentan un poco sobre lo que se necesita:

El punto de partida: tu lugar de trabajo

Una buena noticia es que montar una agencia de traducción no exige un capital inicial muy elevado; ya que incluso puedes empezar trabajando en tu propia casa. No obstante, si ya estás preparado para alquilar una oficina, los expertos recomiendan que ésta no esté a pie de calle, ya que el coste sería mucho más elevado.

Además, según José Luis Casero, asesor jurídico de la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE), “se trata de una actividad profesional que no requiere un local cara al público, puesto que el trabajo se desarrolla de forma privada”.

Otra cosa que debes tener en cuenta es la ubicación de tu lugar de trabajo. Te conviene estar cerca de empresas: cuantas más oficinas tengas alrededor, mejor. Y finalmente, lo más recomendable es alquilar, en vez de comprar, ya que es mejor ir midiendo con tranquilidad el crecimiento de tu proyecto.

Analiza el mercado

Antes de lanzarte a la aventura, debes conocer qué alternativas te ofrece esta actividad. Por ejemplo, una agencia de traducción se mueve entre dos ámbitos: la traducción por escrito y la interpretación.Así que deberás analizar si puedes comenzar abarcando ambos ámbitos, si lo mejor es comenzar con uno y una vez tengas la estabilidad expandirte, y en ese caso, cuál sería el mejor ámbito para empezar.

  • Traducción escrita.Si decides dedicarte sólo a la traducción por escrito, debes tener en cuenta que es un mercado con una alta competencia en cuanto a precios. Algunas agencias suelen ofrecer precios muy bajos, a cambio de traducciones de dudosa calidad, y esto influye en que el cliente elija una u otra opción. Sin embargo, no es bueno bajar tus precios para hacerles la competencia ya que tu si sabes el esfuerzo de documentación, preparación y edición que conlleva cada proyecto y el mismo debe tener un valor justo. Al principio es aconsejable que tus precios se adapten a la media del sector y dejar que el cliente te siga eligiendo por tu reputación y buen trabajo.
  • Interpretación. Si por otro lado optas por enfocar tu negocio hacia la interpretación, como traductor en conferencias, ruedas de prensa o congresos, más bien tienes que tomar en cuenta que este es un campo más difícil de abordar y que buena parte de tus potenciales clientes serán los propios organizadores de los congresos, ferias, etc. Por lo mismo, aunque tus precios puedan ser altos y competitivos, es mucho más difícil hacerte una cartera de clientes.

Apóyate en tu experiencia

Aunque el mercado de la traducción pueda llegar a ser muy cambiante, el volumen de demanda que genera siempre se mantiene en constante aumento, debido a que las empresas siempre tienen que hacer inversiones en adaptarse a la globalización y su propia internacionalización.

Así mismo también debes apoyarte en la experiencia que tienes en el sector.  No sólo por conocer en profundidad la profesión y el mercado, sino porque además facilita una agenda de potenciales clientes muy interesante.

Contrata un equipo de traductores profesionales

Es necesario contar con traductores en plantilla o autónomos especializados en todos los campos de la traducción. De esta forma podrás cumplir con cualquier proyecto que llegue a tus manos.

También hay que tener en cuenta que para realizar traducciones de cualquier documento oficial es necesario contar con Traductores e Intérpretes Jurados, un título autorizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

Sin embargo, lo más importante aquí es que ya sea que tengas una plantilla de dos traductores o quizá un piso completo, te asegures que tu equipo es suficientemente competente y responsable para cumplir con los plazos y requisitos que tu empresa establezca.

Adopta una buena estrategia de marketing

Otro consejo útil para empezar tu propia agencia de traducción es que aprendas a comercializarte para conseguir clientes. Luego, una vez que los hayas conseguido, debes procurar ser lo suficientemente responsable y competente para mantenerlos y construir tu propia base de clientes estable.

Ten paciencia

Quizá este es el consejo más común, pero el más difícil de seguir. Tendrás que atravesar momentos difíciles, incluso aunque cuentes con una buena estrategia de marketing, por lo que deberás saber esperar y confiar en el proceso, hasta que el trabajo comience a tocar a tu puerta y los clientes comiencen a confiar en ti.

Invierte en personal de gestión y administración

El trabajo de una agencia de traducción no solo se trata de traducir documentos, también necesitas a alguien que se encargue de contactar con el cliente, enviar solicitudes, contestar correos electrónicos, etc. Además, una agencia conlleva muchos procesos administrativos como presupuestos o facturas, por lo que deberás contratar un gestor de proyectos que lo haga por ti.

Por ejemplo, la gestión de la compañía puede quedar dividida entre un departamento administrativo, que se encargue de la contratación, registro de pedidos, facturación y entrega y recogida de los textos; un área comercial, que se ocupe  del trato con los clientes y los profesionales que se van a contratar, y por último, un departamento técnico que revise las traducciones y coordine el trabajo de traductores e intérpretes.

Conoce a tus posibles clientes

Los estudios arrojan que un 80% de los clientes que acuden a las agencias de traducción son empresas, mientras que el 20% restante lo conforman clientes particulares que necesitan traducir certificaciones de estudios, de matrimonio, de nacimiento, expedientes de adopción…, para presentarlos en algún proceso oficial.

Otro dato interesante sobre tus potenciales clientes es que los sectores profesionales que suelen  buscar más este tipo de servicios son la medicina, el derecho y la publicidad.

Crea un blog

Las vías más utilizadas para entablar contacto con los clientes son: la difusión de los servicios de la agencia a través de su propia página web, guías on line de servicios, mailings, anuncios en prensa especializada, visitas comerciales a las empresas para darse a conocer, entre otras.

Por ejemplo, si creas un blog, página web o redes sociales con material de interés, tus clientes te considerarán un experto y podrán recomendarte con otros.  Ganarás una amplia audiencia y llegarás a ser alguien en la industria de la traducción.