Cómo una consultora puede reflotar una empresa

Cómo una consultora puede reflotar una empresa

Las causas por las que una empresa no puede triunfar son muchas. Desde la mala elección del personal, la mala gestión o simplemente elegir el peor lugar. De ahí que en ocasiones sea necesaria la contratación de una consultora para que nos pueda guiar en este duro camino. Es una pequeña inversión que puede servir para reflotar la gestión. ¿Cómo? Pues nada mejor que preguntar a una consultora como Action Projetc para que nos pongan en la senda.

“La profesionalización de la empresa pone a disposición del cliente todo el conocimiento, las herramientas y el guiado tutorizado de la alta dirección en una pequeña y mediana empresa, sin que esto suponga una inversión fuera de su alcance. A tu ritmo y sin obligaciones, solo el compromiso de querer mejorar en tu negocio”, explican desde la empresa.

El proceso

Lo primero que se realiza es un proceso de inmersión en el negocio. Los expertos en gestión empresarial estudian a fondo la empresa en sí; sus valores respecto al beneficio social y enriquecimiento personal y profesional, así como los parámetros económicos y financieros que marcan su funcionamiento. Este análisis inicial, combinado con las herramientas procedimentales de alta dirección y el seguimiento guiado de nuestro consultor, ofrece al cliente toda la información que necesita para un desarrollo profesional de éxito donde todos avanzamos juntos. Es aquí donde se verán las debilidades y fortalezas de la gestión.

Problemas y respuestas

Si lo que no te cuadran son los euros se puede deber a muchas cosas. Por ejemplo es que desconozcas la rentabilidad, los costes de gestión del personal y las posibilidades de inversión. En este caso lo que hay que hacer es la evaluación y previsión de costes de personal, mantenimiento, ventas y márgenes. Una vez realizada esta gestión, los profesionales te dirán por dónde se está escapando el dinero. Será el momento de afrontar las necesidades existentes en el control de los parámetros económicos y administrativos del negocio.

En otras ocasiones el problema puede ser el de promoción o el de darnos  a conocer. Puede ser que no sepas cómo medir tus ventas, o que no sepas captar clientes o cuál es la imagen que transmites de cara a tu público objetivo. En este caso la solución es la de hacer un establecimiento y medición de objetivos/KPI, análisis comercial y de marketing. En definitiva, conocer cómo se vende, cómo nos ven y cómo nos podemos diferenciar de nuestros competidores nos ayudará a encontrar oportunidades, conseguir una mayor visibilidad y diferenciarnos de los demás actores.

Y como te decíamos antes, también lo que puede fallar es el personal con el que cuentas. Muchas veces la mano de obra estropea la mejor materia. Hay que analizar en qué fallan tus equipos de trabajo, qué ocurre con la productividad y con la capacidad resolutiva de tus trabajadores. Si es esto lo que falla será el momento de realizar un control de procesos conforme a hitos con detección de cuellos de botella y productividad. Hay que optimizar y aumentar la productividad de la empresa a partir de un análisis de los recursos y herramientas de las que se dispone.

Cómo hacerlo

Una consultora empresarial realiza un programa completo que unifica todo el conocimiento y herramientas de la empresa, mediante el acompañamiento de un experto en alta dirección, (Interim Manager) para pequeñas y medianas empresas. “El eje vertebrador de todo este trabajo será la maduración y desarrollo del concepto de empresa y su modelo de negocio, (Business Plan) con el objetivo de crear empresas como nos gusta llamarlas, viables y con propósito”, explican desde la empresa.

Con todos estos datos, ya has visto que cuáles son algunas de las herramientas para sacar a reflote las empresas. Sobre todo piensa en una gestión de proyectos estratégicos para la empresa y programas para el desarrollo de habilidades directivas y de liderazgo y la gestión de equipos de trabajo y de proyectos.

Gestionar una empresa no es fácil, son muchos los retos que hay que afrontar en el día a día. Y como es lógico, una sola persona no puede ocuparse de todo. Por eso, a vece hay que pedir ayuda y en este caso la mano de una consultora empresarial puede ser la mejor manera de que las cuentas empiecen a salir. Eso sí, lo mejor es ponerse en manos de profesionales, que estén especializados en el apoyo a la pequeña y mediana empresa para la consolidación y desarrollo de los negocios.