Empresario a los 50 años

Empresario a los 50 años

7 septiembre, 2018

Dicen que la edad es solo un número que aparece en el DNI. Que la verdadera edad está en las ganas que tienes de vivir, de emprender, de hacer cosas nuevas. Sin embargo, en el ámbito laboral, a veces tener medio siglo es toda una losa. Las estadísticas dicen que los mayores de 50 años son los que peor lo tienen para encontrar trabajo. El 39,2% de desempleados mayores de 50 años llevan cuatro años sin encontrar un empleo. Son unas cifras muy duras que se pueden comparar con el porcentaje de jóvenes que llevan el mismo tiempo parados: el 10,6%. Son los que tienen que recibir más apoyo, porque a los jóvenes les queda toda una vida, pero este colectivo tiene ya cargas familiares.

Sin embargo, hay que ser optimistas y pensar que no todo está perdido. Es cierto que lo de trabajar por cuenta ajena esté complicado, pero quizás sea el mejor momento para emprender. Al contrario de lo que la gente piensa, el emprendimiento no es sólo para jóvenes de 20 años. De acuerdo al índice de Kauffman de la Actividad Emprendedora, en 2016 casi un cuarto de los nuevos negocios comenzaron por emprendedores de 55 y más. Siempre hay tiempo para todo.

La Ley de Emprendedores  aprobada en el Consejo de Ministros, busca facilitar la actividad emprendedora. Los desempleados que estén cobrando prestación por desempleo podrán capitalizar ese dinero para emprender. Además, facilitará abrir una empresa en 24 horas y en menos trámites. La Ley implica, también, una importante reducción de cargas y costes. Son algunas de las ideas que desde la política se intentan hacer para que este colectivo no se sienta solo.

Casos de éxito

Nos vamos al otro lado del charco, porque allí los empresarios norteamericanos entre 55 y 64 años han tenido la mayor tasa de actividad emprendedora de los últimos 10 años, poniendo en marcha una de cada tres nuevas compañías en el país. Seguro que estos casos te suenan. Ray Kroc se dedicó toda su vida a la venta de vasos de papel hasta que a los 52 años fundó McDonald´s. Harland David Sanders  se atrevió a los 65 años de edad a inaugurar Kentucky Fried Chicken. También el fundador de Coca Cola, John Stith Pemberton, creó la compañía a los 55 años. Por eso, aquí en España puede ocurrir lo mismo.

Hay muchos casos de gente que con 50 años o más piensan que nunca es tarde para emprender un negocio, para reinventarse. Tienen conocimiento, recursos económicos, contactos, experiencia acumulada y suelen asociarse con jóvenes profesionales tecnológicamente avanzados para buscar la complementariedad perfecta en un negocio. Aprenden y se adaptan pronto al entorno, tanto tecnológico como social. Además los ratios de éxito de los proyectos que traccionan estos emprendedores senior superan el 70%.

Un caso muy curioso es el de un señor de Madrid, que con casi 40 años decidió apuntarse a la Universidad. Su empresa cerró y decidió que con toda la experiencia que tenía, solo le faltaba teoría para poder montar su propio negocio. Así, acudió al Centro Universitario San Bernardo, una academia de preparación en Madrid al curso de acceso a la universidad  para mayores de 25 y 45 años, y comenzó a fraguar su reinvención. Una vez que logró sacar la carrera de Empresariales, montó su empresa de organización de eventos, ocio y tiempo libre. Y la verdad es que ha triunfado. El suyo es un ejemplo de que se puede triunfar cuando ya tienes canas en la cabeza. Solo hay que tener ganas, ilusión y fuerza para sacarlo adelante. La técnica del esperar y del llorar, en este caso, no es válida.

Pasión en carrera

Muchos emprendedores de más de 50 años lo que han hecho es transformar sus pasiones en segundas carreras y así salir adelante y sobre todo, ser felices. Para aquellos que sueñan en convertir su hobby en una forma de vida o quieren ser su propio jefe, una segunda carrera como emprendedor puede ser una buena solución. Intenta que el número de tu edad solo sea eso, un número. “¿Que los años pasan muy rápidamente? Sí, para el que envejece”, dijo el empresario Knut Hamsun. Y nos sumamos a esta frase.