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Gestión y trazabilidad

Este aspecto de la gestión empresarial se está convirtiendo en una parte indispensable de la calidad de los productos de cada empresa. Disponer de un exhaustivo seguimiento de todo le proceso que abarca el desarrollo, creación, manufactura, distribución y comercialización de un producto, infiere directamente en la calidad del mismo. Gracias a empresas como Micrologic que, proporcionan todo tipo de soluciones en lo que a gestión empresarial se refiere, llevar a cabo una correcta trazabilidad resulta más fácil y sencillo.

Entendiendo por trazabilidad la capacidad de rastrear todos y cada uno de los procesos que componen la cadena, desde la adquisición de materias primas hasta la producción, consumo y eliminación, con objeto de saber cuándo y donde se ha producido el producto y quien lo ha hecho. A consecuencia de la mejora de la calidad de los productos y un mayor aumento de la conciencia sobre la seguridad a lo largo de los últimos años, la trazabilidad ha cobrado una mayor importancia, extendiéndose a una gran variedad de campos como la industria electrónica, alimentaria o farmacéutica.

Dentro del intrincado mundo empresarial en el que, de forma tan inevitable como irremediable, todas las industrias y sectores se hayan interrelacionadas entre sí, el concepto de trazabilidad es, cada vez, más relevante. El tamaño de la empresa o la naturaleza de la actividad a la que se dedica no son relevantes en este sentido. Los procesos de regulación, exigen mayor desempeño a cada actor para crear procesos de trazabilidad más eficientes y que permitan una mayor modularidad.

De este modo, es posible que todos los que participen en la cadena, puedan tomar medidas de forma inmediata en el caso de que se presente algún tipo de problema dentro de la cadena de suministros y a cualquier nivel de la misma. Por esta razón la trazabilidad como método de gestión ha ido cobrando importancia y ganando fuerza entre los especialistas en administración de empresas, seguridad, higiene y control de calidad.

Entendiendo el concepto de trazabilidad

Dentro de un ámbito de producción de productos, la trazabilidad es la habilidad propia de la organización para identificar, rastrear y ubicar el origen de cualquier producto o componente dentro de la cadena de producción.

Es de vital importancia para las empresas, disponer de sistemas de trazabilidad que permitan conocer todos los movimientos que hace un determinado producto. La regulación y las diferentes normativas, son cada vez más implacables, tanto es así que, si en el lugar concreto en el que opera una empresa, se encuentra exento de cumplir alguno de los parámetros y requisitos de trazabilidad, es seguro que los proveedores o destinatarios de dichos productos, si estén obligados a exigir el cumplimiento de los estándares a los que se ve sometida la cadena de producción.

En pocas palabras, se trata de otorgar a un producto la capacidad de poder ser rastreado. La rastreabilidad es la parte que registra toda la información necesaria como los fabricantes, proveedores y distribuidores. Dicha información es rastreada en todos los procesos citados, desde la adquisición de materias primas o piezas, hasta el mecanizado, ensamblaje, fabricación, distribución y venta, para garantizar un historial detallado que pueda ser rastreado.

La importancia de la trazabilidad, reside en poder llevar a cabo un excelso control sobre todo lo que acontece a lo largo de la cadena de producción y pueda incidir directamente en los estándares de calidad deseados.

Los procesos de especialización con los que cuenta cada eslabón dentro de la cadena de producción han derivado en que el hecho de que todo bien terminado, sea fruto de la colaboración de diferentes fuerzas productivas dispuestas en diferentes puntos de la geografía.

Por ejemplo, para la fabricación de un simple lápiz, es necesario disponer de grafito, madera, metal y goma. Estas materias primas son extraídas por diferentes industrias, sometidas a su vez, a procesos industriales antes de que lleguen a la fábrica de lápices. En el supuesto de que suceda algún fallo en el producto final, la trazabilidad va a permitir determinar e identificar el componente defectuoso, ubicar su origen y tomar las medidas oportunas para garantizar la calidad deseada en el producto final.

Este sencillo ejemplo proporciona una idea de lo que aporta la trazabilidad a la gestión de la calidad de una empresa. Se aplica a gran mayoría de las empresas e industrias de tal modo que ya no resulta raro que un fabricante de coches, por ejemplo, haga revisar cientos de vehículos, tras haber identificado y rastreado un defecto importante en alguno de sus modelos. Este sistema, ha evitado graves y costosos incidentes posteriores, en los que se puede ver implicadas costosas batallas legales. Al mismo tiempo, la trazabilidad, permite a la empresa adquirir habilidades para implementar mejoras en sus procesos de cara al futuro.

Estos ejemplos, pueden fácilmente extrapolarse a otro tipo de industrias como la farmacéutica o la alimentaria, donde las consecuencias de algún fallo en la cadena pueden ser devastadoras para los consumidores. Por ejemplo, en el caso de una intoxicación alimentaria, donde determinar el punto exacto de la contaminación puede ser determinante en numerosos aspectos. Tanto a nivel responsabilidad como para evitar males mayores.

La trazabilidad proporciona mejora en la eficiencia y calidad de los procesos

La propia naturaleza de los procesos de trazabilidad y la inmensa cantidad de datos que requiere, estos pueden ser utilizados como parte de la implementación referente a los indicadores de productividad dentro de cada empresa. Aplicando estos datos de forma adecuada, se convierte a su vez, en una eficaz herramienta para detectar problemas en productos o procesos concretos, ante los que se puede proporcionar una mejora inmediata.

Gracias a la trazabilidad, se permite la reducción de costes de manera eficiente. La información proporcionada por la implementación de los procesos de trazabilidad, permite detectar los puntos calientes dentro de los procesos, en los que se pueden aplicar las mejoras necesarias para aumentar la eficiencia y optimizar los recursos humanos y materiales.

Garantiza una mayor calidad en el producto final. Al poseer un mayor control sobre el origen y el destino de cada uno de los componentes elementales en cada proceso, aumenta la capacidad de respuesta antes proveedores y clientes, ofreciendo una mayor seguridad y confianza en los propios procesos internos.

Facilita la tarea de rastreo cuando surge un problema, hasta llegar al origen del mismo. En muchas ocasiones, la reputación de una marca se ve afectada por los problemas que ocasiona el producto final. Disponer de un sistema eficiente de trazabilidad, permite a la empresa hacer un seguimiento retroactivo de cada producto hasta que se localice el componente que origina la incidencia y su proveedor origina. Esto ayuda a probar la falta de responsabilidad en casos de contaminación o mal funcionamiento de un producto, a la vez que elimina la posible acusación de mala praxis, probando que el problema no esta en la empresa y esta, es transparente en todos los procesos que lleva a cabo.

Los sistemas de trazabilidad, potencian y contribuyen la comunicación a nivel interno y externo de la empresa. Es inevitable que se establezcan canales de comunicación claros y eficaces entre los diferentes departamentos, procesos y empresas colaboradores. Por otro lado, fomenta esa transparencia en las empresas que requieren de comunicación constante.

Para implementar un sistema de trazabilidad eficiente y con garantías, lo primero que hay que conocer, es la naturaleza de cada uno de los procesos que lleva a cabo la empresa en cuestión. De este modo, se pueden responder a las preguntas objetivas sobre los elementos y componentes relevantes de cada operación. Es conveniente indicar en todo caso la procedencia y origen de cada componente o ingrediente principal, así como sus destino. Los participantes que forman parte de cada eslabón dentro de la cadena de producción, suministro, estado del equipo, herramientas utilizadas, tiempo que dura cada parte del proceso, etc. son algunos de los datos que deben constar en el seguimiento.

Es conveniente cumplir con los estándares internacionales existentes para identificar cada uno de los productos y componentes para facilitar su seguimiento. De igual manera, hay que establecer puntos de control en los cuales se recabe información de forma periódica. Así resulta más fácil recoger los datos y garantizar la modularidad en el caso de que surja un error que requiera detener la producción.

A simple vista, puede resultar un tanto complicado recopilar tantos datos de forma continua para poder cotejarlos en caso necesario. Sin embargo, la tecnología ha facilitado mucho esta tarea y, gracias a los softwares de gestión especializados, la trazabilidad es mucho mas sencilla de realizar.

A la hora de recoger datos, automatizar y sistematizar la información, gracias a estos programas, implementar un buen sistema de trazabilidad es muy sencillo. Como ya hemos dicho, la trazabilidad es cada vez más importante para las empresas e incluso, los consumidores. Todos los procesos que se llevan a cabo de forma cotidiana, siguen una serie de pasos que, actualmente, hay que documentar y poner a disposición de quien los requiera.

Otro ejemplo de algo muy habitual es la entrega de paquetes, cuya trazabilidad puede ser seguida por los clientes finales gracias a las aplicaciones que determinan en donde se encuentra en cada momento el envío.

 

 

 

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