Negocio del disfraz: una buena inversión

Negocio del disfraz: una buena inversión

9 septiembre, 2020

No corren buenos tiempos para los negocios. La pandemia de la COVID-19 nos ja dejado a todos tiritando. Sin embargo, hay que ser fuertes y sacar la cabeza. Hoy queremos analizar un buen sector para invertir. Si estás decidido a invertir o a convertirte en empresario, lo que tienes que hacer es realizar un estudio de mercado y comprobar en qué nichos de mercado. Nosotros lo hemos hecho y creemos que el negocio del disfraz puede ser una buena alternativa.

No es la primera vez que España se enfrenta a una crisis. Todos recordamos la del 2008, que fue letal. Pues bien, el sector del disfraz fue uno de los que mejor lo pasó. Los datos son muy curiosos. Solo seis de cada cien españoles, frente a casi la mitad de los estadounidenses, el 30 por ciento de ingleses y el 20 % de franceses o alemanes, afirma disfrazarse al menos una vez al año, lo que podría hacer pensar equivocadamente en que la confección de trajes de carnaval en España atraviesa horas bajas. Pero no es así. El negocio del disfraz mueve al año 130 millones de euros en España y lo sitúa como potencia mundial tras el «gigante anglosajón».

Tiempo de crisis, tiempo de disfrazarse

Y es que en los últimos años en nuestro país se celebra todo con un disfraz. Carnaval, Halloween, para despedidas de soltero, fiestas medievales, día del orgullo Gay, fiestas rurales, fiestas temáticas, fin de cursos en los centros escolares, etc. Ahora se aproxima otra crisis, y los especialistas ya dicen que será el momento de disfrazarse. ¿Por qué? Pues porque el carnaval y el disfraz, en general, son una forma olvidar por unas horas la crisis y los problemas que tenemos. La gente necesita pasarlo bien. Así pues, no hay que temer a la crisis, al revés, ahora habría que verlo como una oportunidad.

Como es lógico, hay tres momentos del año en el que más se realiza la producción. Halloween, Carnavales y Navidad. Podemos hablar que en este triunvirato se hace el 70% de toda la facturación anual, el 35% en Carnavales, el 20% en Halloween y el 15% en Navidad. Para saber que es lo que está marcando tendencia, hay que apoyarse en herramientas como Google Trends y Google AdWords para conocer los gustos del cliente y acertar con la oferta. Es fundamental también las búsquedas en la web de Fundelia.

Un 40% de las personas que buscan algo concreto acaban comprándolo si lo encuentran, por lo que es bueno trabajar con stock con esas preferencias. Y es que, si te das cuenta, invertir en ropa no es como hacerlo en comida. Si montas una empresa de catering, la comida se te puede poner mala si no la vendes, pero aquí, un disfraz de vaquero o de indio, lo acabarás vendiendo algún día. Solo es cuestión de mantenerlo en stock.

A la última

Ahora bien, si lo que quieres es crear una empresa de disfraces, tienes que estar a la última de todo. Por ejemplo, es fundamental «estar al tanto» de las series y películas, porque en función de lo que digan las audiencias o taquillas se trabaja luego en el taller de diseño y confección. Solo hay que echar un vistazo a la web de disfrazarteshop.es para comprobarlo. Puedes encontrar disfraces de La Casa de Papel o de Vis a Vis.

Además esta empresa es un ejemplo de lo importante que es saber reinventarse. Ahora mismo el material más de moda es la famosa mascarilla. Ahora que es obligatoria en España, han sabido darle una vuelta al sector. En esta web puedes encontrar mascarillas de disfraces para mayores y pequeños. Como te decíamos, este es el ejemplo de cómo el sector está vivo y sabe amoldarse a los nuevos tiempos. Puedes encontrar un montón de mascarillas que marcan tendencia durante este verano. Y sobre todo, seguras de cara a no contagiar el coronavirus.

Si quieres emprender en tiendas de disfraces, es un buen momento. Sólo tienes que tener visión y ser un trabajador nato, porque eso sí, si quieres vivir de algo así no puedes quedarte quieto esperando al cliente, tienes que moverte, y mucho. Ahora bien, es muy bonito saber qué trabajas en algo que hace tan feliz a muchas personas. Y es que ahora, más que nunca, cuando la sonrisa cuesta más sacarla, es el momento de apostar por el disfraz. Lo que no sabemos es si la gente se atreverá a disfrazarse de coronavirus. Demasiado cruel, ¿no crees?