Reciclaje de bolsas plásticas, fundamental para cuidar el medio ambiente

Reciclaje de bolsas plásticas, fundamental para cuidar el medio ambiente

18 octubre, 2021

Para nadie es un secreto el grave problema ambiental que estamos atravesando actualmente y que si bien mucha responsabilidad es de las grandes empresas y de sus protocolos poco amigables con el medio ambiente, es fundamental entender que como individuos también es necesario que tomemos acciones.

Intentar restarle responsabilidad individual en lo que respecta a la protección ambiental, no es lo más correcto. Porque si bien es cierto que mientras no existan cambios a nivel de leyes y de sanciones para aquellas empresas que no se sumen a las iniciativas ambientales, no se podrán ver resultados a corto, mediano y largo plazo, la manera en la que como personas nos comportamos y las medidas que tomemos para disminuir la contaminación, es fundamental.

Asumir una actitud más empática con el medio ambiente, es una decisión personal y que va de la mano de una reflexión importante, pues como seres humanos tenemos una responsabilidad de utilizar los recursos que poseemos de una forma inteligente, desde lo más macro (como las empresas multinacionales y sus protocolos), hasta lo más mínimo, cómo utilizamos todos esos recursos en la vida diaria.

El reciclaje a gran escala depende de cómo las personas asumen su responsabilidad en el proceso de recolección. Esto implica un trabajo en casa, lugares de trabajo, educativos y recreativos, que debe ser impulsado desde los entes gubernamentales, de manera que se regule y se hagan respetar las normativas existentes en este particular, pues es la forma correcta de generar un cambio positivo y de disminuir la contaminación ambiental.

Entender la importancia de la concientización individual en relación a los problemas ambientales es fundamental si queremos hacer modificaciones dentro de nuestras rutinas, y la mejor manera de comenzar, es comprender de qué manera podemos utilizar mejor los recursos de los que disponemos y en este caso, nos enfocaremos en cómo el reciclaje de bolsas de plástico puede ayudar significativamente a disminuir la contaminación.

Reciclaje de plástico

El impacto ambiental del plástico es demoledor, fatal para los ecosistemas, porque la mayoría de los materiales que lo componen son contaminantes y encima no se degradan, lo que significa que pueden perdurar años en el ambiente sin verse afectados. Un problema derivado de no gestionar correctamente el reciclaje, es que el metano que liberan los plásticos en vertederos, es tan o más dañino que el efecto de otro gas tan potente en su acción destructiva para el medioambiente como el dióxido de carbono (C02).

El impacto de las bolsas de plástico (y del todo el plástico que se utiliza a nivel mundial) en el medio ambiente es enorme, más aún si tenemos en cuenta la cantidad de ellas que se consumen en el mundo y la forma indiscriminada en la que se utilizan. Es por ello que el reciclaje de plásticos es algo necesario, que aporta muchas ventajas y beneficios al medio, debido a la enorme cantidad de desperdicio que se produce a diario de este material en cualquier hogar o actividad profesional.

La cantidad descomunal de residuos que se generan diariamente de un material que no es biodegradable y que permanece demasiado tiempo en el medio (en algunos casos con gran perjuicio para la fauna y flora) es uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos a día de hoy en relación a los problemas ambientales, porque este sí implica una responsabilidad individual.

En la actualidad se han identificado inmensas islas de plástico que navegan por los océanos causando un gran perjuicio a todo los animales que en ellos viven, y también a los humanos, ya que, de una u otra manera, el plástico llega a nosotros.

Según los especialistas de Zoloplast, la mayor dificultad del reciclaje de plástico se encuentra en la necesidad de identificar, separar y clasificar los diferentes tipos de plásticos después de su recogida, ya que cada uno tiene un diferente peso molecular y no se deben mezclar debido a que el material que se obtiene es frágil y con muy pocas posibilidades de reutilización. En cambio, al separarlos, se obtiene un producto final de calidad.

Los números del problema del plástico

El problema del plástico es mucho más complejo que mejorar las condiciones en las que se reciclan las de bolsas de plástico. No obstante, eso no quita que este sea uno de los aspectos que deben cuidarse, pues si bien no es la totalidad del problema, es uno de los focos a los que se debe poner especial atención.

Si hablamos de cifras, es importante conocer que en España se gastan al año el equivalente a 1.000 toneladas de bolsas de plástico. Se estima que cada español gasta unas 5 bolsas de plástico a la semana, lo que supone más de 200 millones al año. Ahora bien, si eso lo multiplicamos por una media de 40 millones de personas, los resultados van por encima de 8.000 millones de bolsas de plástico al año. De las cuales, poco más del 20% se reciclan.

Para continuar con las cifras, debemos mencionar que cada bolsa de plástico produce en su fabricación 4 gramos de dióxido de carbono, si calculamos la cantidad de bolsas (aproximadamente) que se producen en España durante un año, el resultado es más o menos, algo como esto: 8.000 millones de bolsas de plástico por 4 gramos cada una = 32.000 millones de gramos de CO2 expulsados a la atmósfera.

Ahora bien, si estas cifras no son lo suficientemente angustiantes, pensemos en que esos números sólo son relacionados con las bolsas de plástico que se producen en España, pero no estamos contabilizando el resto de países del mundo, ni otros agentes contaminantes, ya que si lo hacemos, los resultados son más que escalofriantes.

Ahora, si tomamos ese 20% que mencionamos antes de bolsas de plástico que son recicladas como referencia, es claro que el 80% restante de bolsas que no se reciclan son agentes contaminantes que no se degradan, lo que significa que se quedan en el medio ambiente. Lo que claramente es un problema que no se ataca con la celeridad y la seriedad que amerita el caso, pues se han encontrado islas de plástico en los océanos, que no solamente afectan el ecosistema marino, sino que también afectan a los peces y por ende, a los seres humanos.

Se calcula que aproximadamente un 70% de los residuos que se acumulan en mares y océanos son residuos plásticos, lo que en esencia es un enorme problema que no es atendido con la velocidad que se necesita para disminuir los daños. Por lo que volvemos a lo que mencionamos antes de la responsabilidad que se debe asumir a nivel personal, de industria y de estado, pues si alguno de estos tres elementos falla, la operación de rescate de los océanos no puede llevarse a cabo.

Otros datos en relación al plástico que debemos conocer

Ya hemos hablado del problema del plástico no reciclado y cómo afecta al medio ambiente, sin embargo es necesario que sepamos otros datos que son igual de preocupantes:

  • Se espera que las emisiones totales de CO2 producto del ciclo de vida del plástico aumenten en un 50%, lo que a su vez significa que el aumento de CO2 proveniente de la incineración del plástico se triplicará para el 2030. Esto se debe a que las decisiones que han tomado los entes reguladores a nivel internacional, no se han cumplido a cabalidad y el problema sigue aumentando.
  • 13 millones de toneladas de contaminación plástica terminan en el mar cada año.
  • Otros 104 millones de toneladas métricas de plástico están en riesgo de entrar a nuestros ecosistemas para el año 2030 si el enfoque tanto a nivel micro como macro no cambia drásticamente.
  • Desde el año 2000, el mundo ha producido la misma cantidad de plástico que en todos los años anteriores, de lo cual un tercio contamina los ecosistemas naturales.
  • A nivel mundial se ha documentado que más de 270 especies han sufrido por el enredo, mientras que más de 240 especies han ingerido plástico.

Si bien la idea no es asustar a la población, creemos importante que la información no sea maquillada, pues es fundamental que entendamos la gravedad del problema y que nos enfoquemos, como sociedad, en exigir que los entes gubernamentales y todas las instituciones internacionales tomen las medidas necesarias.

Estas instituciones son necesarias para que se alcancen los objetivos de disminución de agentes contaminantes a nivel mundial, no solo porque son quienes regulan las normativas legales, sino porque deben ser los garantes de que esos acuerdos sean respetados por toda la comunidad internacional. El compromiso tiene y debe ser de todos, pues en mayor o menor medida, todos somos responsables.

La realidad es que como dijimos antes, mientras no se regulen los protocolos del rubro industrial y se les obligue a cambiar sus protocolos a unos que sean mucho más responsables con el medio ambiente, poco es lo que podemos hacer. Pero la sociedad y sus exigencias hacen la diferencia, por lo que el primer paso, es el cambio personal, para que se puedan exigir mejoras a gran escala.