Tu vehículo de importación hasta tu mismísima puerta

Tu vehículo de importación hasta tu mismísima puerta

29 enero, 2017

Yo soy de las personas que están convencidas de que no hay nada más eficiente que una pequeña o mediana empresa para solucionarte el más mínimo problema. ¡Sí!, ¡y lo digo alto y claro! Porque tú intenta hablar con alguien de un problema que hayas tenido con un producto o servicio en una gran e importante empresa y verás: ¡te pasan de un servicio a otro y vas alternado los interlocutores sin que por eso ninguno de ellos te solucione el problema por el que has llamado! ¿O no es así? ¿Eh? Por ello, cuando decidí comprarme un coche nuevo de importación opté por hacerlo a través de una pequeña empresa y me dirigí a TransThalia, una sociedad fundada en 2003 que se dedica de manera exclusiva al transporte internacional de vehículos de importación cubriendo la demanda de rutas que los clientes requieren para el transporte internacional de vehículos por carretera y ofreciendo un servicio de alta calidad, eficiente y económico a gente que trabaja fuera de España.

Ése fue precisamente mi caso cuando me fui a Bélgica en busca de un futuro tras haber finalizado mis estudios de traductología y estar aquí sin plaza fija, alternando como otros tantos los contratos basuras y trabajos que no tenían nada que ver con lo que había estudiado. Por esa razón, decidí dar el salto al vacío y, a día de hoy, tras haber estado viviendo un tiempo en el “plat pays” cantado por Brel, estoy contenta de haber vuelto a España porque añoraba a mis seres queridos y amigos, así como al sol y a la gastronomía de mi tierra valenciana. Pero, como soy una persona optimista, siempre he pensado y he dicho que no había mal que por bien no viniera. Y en verdad así es, porque mi empresa ha abierto una sucursal en Castellón y por esa razón estoy de nuevo aquí, intentando abrir nuevos mercados para la pequeña sociedad belga de turismo en la que trabajo.

Un servicio integral de lo más eficiente

Hay que saber que cuando se compra un vehículo de importación procedente de la Unión Europea, es necesario presentar un certificado de conformidad que atestigüe que el vehículo en cuestión respeta las normas de seguridad vial fijadas por la Unión Europea. De hecho, desde el año 1996 se exige a los fabricantes que entreguen un “Certificado Operativo Estándar” que permita la importación de vehículos comprados en el interior de la Unión Europea sin tener que proceder por ello a una inspección técnica de conformidad.

Por otra parte, si el vehículo que se desea comprar no tiene dicho certificado, éste será entonces inspeccionado por una autoridad oficial. Si después de ello el coche cumple con los estándares que son requeridos, la autoridad de inspección expedirá finalmente el certificado que corresponda. Asimismo, hay que saber que un vehículo de importación de la Unión Europea se le clasifica como “nuevo” si éste tiene menos de seis meses de antigüedad y si ha recorrido menos de 6.000 kilómetros. Por fin, cabe señalar que la mayoría de los países de la Comunidad Europea no cobran un derecho de importación por estos vehículos nuevos, salvo Chipre y Portugal que interpretan el papel de las excepciones que confirman la regla.

Personalmente, yo como de todo eso no entendía mucho, fueron los profesionales de la empresa de transporte TransThalia quienes se ocuparon de todo el papeleo administrativo y demás. Pues, estos expertos te ofrecen un servicio integral que cubre desde la recepción del vehículo, pasando por la tramitación de la documentación necesaria hasta el traslado y el transporte del vehículo comprado en camiones que cumplen con las distintas y estrictas medidas de seguridad. Para acabar con este post, sólo me queda por añadir que mi coche llegó en perfecto estado y condiciones hasta la mismísima puerta de mi casa. Todo ello y siempre con una atención personalizada por parte del personal de la empresa y en los plazos acordados. Con lo cual, y ello confirma lo que yo decía al empezar la redacción de este artículo, no por ser pequeñas, las empresas son menos eficientes que las grandes, ¡sino que yo diría que es precisamente todo lo contrario que ocurre!